Salmo 22 (23)
1Salmo de David. Yahvé es mi pastor, nada me faltará.
2Él me hace recostar en verdes prados, me conduce a manantiales que restauran,
3Confortando mi alma, guiándome por senderos rectos, para gloria de su Nombre.
4Aunque atraviese un valle de tinieblas, no temeré ningún mal, porque Tú vas conmigo. Tu bastón y tu cayado me infunden aliento.
5Para mí Tú dispones una mesa ante los ojos de mis enemigos. Unges con bálsamo mi cabeza; mi copa rebosa.
6Bondad y misericordia me seguirán todos los días de mi vida; y moraré en la casa de Yahvé por días sin fin.
Traducción: La Santa Biblia, versión de Mons. Juan Straubinger (Biblia Platense, 1948), dominio público. Los salmos siguen la numeración de la Vulgata; entre paréntesis, la hebrea que usan otras biblias.