Lectura del santo Evangelio según san Lucas Lc 12, 39-48
39Sabedlo bien; porque si el dueño de casa supiese a qué hora el ladrón ha de venir, no dejaría horadar su casa.
40Vosotros también estad prontos, porque a la hora que no pensáis es cuando vendrá el Hijo del hombre”.
41Entonces, Pedro le dijo: “Señor, ¿dices por nosotros esta parábola o también por todos?”
42Y el Señor dijo: “¿Quién es pues el mayordomo fiel y prudente, que el amo pondrá a la cabeza de la servidumbre suya para dar a su tiempo la ración de trigo?
43¡Feliz ese servidor a quien el amo, a su regreso, hallará haciéndolo así!
44En verdad, os digo, lo colocará al frente de toda su hacienda.
45Pero si ese servidor se dice a sí mismo: “Mi amo tarda en regresar”, y se pone a maltratar a los servidores y a las sirvientas, a comer, a beber, y a embriagarse,
46el amo de este servidor vendrá en día que no espera y en hora que no sabe, lo partirá por medio, y le asignará su suerte con los que no creyeron.
47Pero aquel servidor que, conociendo la voluntad de su amo, no se preparó, ni obró conforme a la voluntad de este, recibirá muchos azotes.
48En cambio aquel que, no habiéndole conocido, haya hecho cosas dignas de azotes, recibirá pocos. A todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho le será demandado; y más aún le exigirán a aquel a quien se le haya confiado mucho”.
Palabra del Señor.