Sábado 19 de diciembre de 2026

Evangelio del día

19 de diciembre (feria privilegiada de Adviento)

Lectura del santo Evangelio según san Lucas Lc 1, 5-25

5Hubo en tiempo de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, de la clase de Abía. Su mujer, que descendía de Aarón, se llamaba Isabel. 6Ambos eran justos delante de Dios, siguiendo todos los mandamientos y justificaciones del Señor de manera irreprensible. 7Mas no tenían hijos, porque Isabel era estéril, y ambos eran de edad avanzada. 8Un día que estaba de servicio delante de Dios, en el turno de su clase, 9fue designado, según la usanza sacerdotal para entrar en el Santuario del Señor y ofrecer el incienso. 10Y toda la multitud del pueblo estaba en oración afuera. Era la hora del incienso. 11Apareciósele, entonces, un ángel del Señor, de pie, a la derecha del altar de los perfumes. 12Al verle, Zacarías se turbó, y lo invadió el temor. 13Pero el ángel le dijo: “No temas, Zacarías, pues tu súplica ha sido escuchada: Isabel, tu mujer, te dará un hijo, al que pondrás por nombre Juan. 14Te traerá gozo y alegría y muchos se regocijarán con su nacimiento. 15Porque será grande delante del Señor; nunca beberá vino ni bebida embriagante, y será colmado del Espíritu Santo ya desde el seno de su madre; 16y convertirá a muchos de los hijos de Israel al Señor su Dios. “Caminará delante de Él con el espíritu y el poder de Elías, 17para convertir los corazones de los padres hacia los hijos”, y los rebeldes a la sabiduría de los justos, y preparar al Señor un pueblo bien dispuesto”. 18Zacarías dijo al ángel: “¿En qué conoceré esto? Porque yo soy viejo, y mi mujer ha pasado los días”. 19El ángel le respondió: “Yo soy Gabriel, el que asisto a la vista de Dios; y he sido enviado para hablarte y traerte esta feliz nueva. 20He aquí que quedarás mudo, sin poder hablar hasta el día en que esto suceda, porque no creíste a mis palabras, que se cumplirán a su tiempo”. 21El pueblo estaba esperando a Zacarías, y se extrañaba de que tardase en el santuario. 22Cuando salió por fin, no podía hablarles, y comprendieron que había tenido alguna visión en el santuario; les hacía señas con la cabeza y permaneció sin decir palabra. 23Y cuando se cumplió el tiempo de su ministerio, se volvió a su casa. 24Después de aquel tiempo, Isabel, su mujer, concibió, y se mantuvo escondida durante cinco meses, diciendo: 25“He ahí lo que el Señor ha hecho por mí, en los días en que me ha mirado para quitar mi oprobio entre los hombres”.

Palabra del Señor.

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Lecturas según el calendario litúrgico de México. Texto bíblico: Biblia Platense (Mons. Juan Straubinger), de dominio público; puede diferir en palabras del Leccionario que se lee en misa.